lunes, 20 de julio de 2009

El llanto del dragón



A Gloria Vallejo






Hubo una vez un dragón que tanto y tanto lloró, que con su llanto derritió sus alas y ya nunca más pudo volar.
Hubo una otra vez un otro dragón que, de contener tanto sus lágrimas, incrementó su peso hasta tal punto que tampoco pudo alzar el vuelo.
Por último, hubo una vez una dragona que, de tanto cargar con sus amigos llorones y con los que no lograban llorar, descubrió un día que sus alas se habían quebrado por el centro y que jamás podría volver a surcar el cielo.
De modo que ya sabéis, mis queridos ángeles de fuego, llorad como, cuando y cuanto os plazca, pero nunca perdáis vuestras alas.

1 comentario:

vidapervida dijo...

I les dones, com el drac, han d'aprendre que plorar allibera l'ànima. I els hòmens, com el drac, han d'aprendre que plorar i volar, són verbs de la 1era conjugació.

Endavant amb el blog!