sábado, 25 de julio de 2009

Autorretrato

Soy una mujer vaga, gandula, desganada, perezosa, holgazana, latente pero reptante, un piojo, una pulga, un parásito en fin y suma... ¿He dicho ya que soy una mujer vaga? Bien, no buscaré más sinónimos que definan la esencia de mi persona, porque odio hacer esfuerzos y todo para mí supone un esfuerzo en sí. Diré, para no engañar a nadie, que mi aspecto es el fruto de años y años no haciendo nada por mi aspecto, aunque, si he de ser sincera, esto es más bien una hipérbole, el deseo que todavía no he podido cumplir, ya que para mi desventura no nací vegetal.
Adoro las plantas y las envidio. Ellas todo lo saben, pues no tienen necesidad de saber; a lo sumo tienen necesidad de sobrevivir, pero el aprendizaje necesario para ello ya les es dado desde su nacimiento, es la herencia que generosas se pasan de generación en generación, contribuyendo cada una de ellas en una milmillonésima parte a la mejora de la especie. Como ellas, durante largo tiempo, me dediqué a no esforzarme con el único anhelo de echar raíces en mi sofá, mas como sola me viera ante las inclemencias del tiempo –sean éstas familia, trabajo, religión, ideología, vida social–, empeñeme en ser planta fuerte nutriéndome de otros que como yo aspiraban a formar parte del mundo vegetal, y así fue que de mis débiles raíces fue naciendo un no menos débil tronco, que de manera imperceptible iba engrosándose con el pasar de los meses y los años. Del pequeño tronco nacieron pequeñas ramas que alumbraron pequeñas hojas que me prometían una discreta felicidad. Mas, como mi naturaleza primera fuera humana y ésta no es discreta sino soberbia e imprudente, mi nuevo y deseado estado no me vino a conformar y así, cuando yo creía que solas mis ramas crecían, comencé a estirarme a lo alto y ancho, pero más a lo ancho por mi sedentarismo, tratando... Sí... Esforzándome por abarcar un mayor espacio del que como vegetal me estaba destinado disfrutar. Y he aquí que ahora descubro que mis ramas están dando frutos, pero os advierto, no los comáis, porque todos ellos están podridos.
Septiembre'2002

3 comentarios:

vidapervida dijo...

Ja t'he dit com m'agraden els teus relats? ja t'he dit quin sabor més estrany i tranquilitzador em produeixen? Ja t'ho havia dit?


Segueix!

chapiri dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Carminera dijo...

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Y gracias por leer mis relatos. Demostrais tener mucha paciencia.