martes, 29 de septiembre de 2009

A Miquel

Lo mejor y lo peor de dejar entrar un ángel en casa es que después no hay manera de deshacerse de sus plumas.

3 comentarios:

alfaro dijo...

Pues yo tengo dos de estos en casa..., y un Gabriel, que es otro de los suyos, ya ves hoy qué día de alados.
te leo aunque nunca te diga nada.
Un abrazo.

Carminera dijo...

Muchas gracias, aunque no me digas nada. Si me lees, ya me ayudas a seguir escribiendo con tu vuelo entre mis páginas... Ya sabes que los ángeles siempre dejan rastro en su vuelo ;-)

alfaro dijo...

Oh, qué amable.