viernes, 28 de agosto de 2009

Madre


Espero que durante mi viaje
otras almas me acompañen
que los niños se miren en mis ojos
para que pueda verme reflejada en los suyos
cantando
con llanto triste llorando alegre
sola acompañada
nunca única simple esencia
los defectos las virtudes
justa viva
adelante

espero que durante mi viaje
otras almas me acompañen
que los jóvenes me reconozcan prójima
que me sonrían
y busquen mi sonrisa
que me amen me besen
me mimen me estrujen
que me tiendan una mano
que se agarren a mi mano tendida
a mi abrazo a mi mimo
a mis besos a mi amor

espero que durante mi viaje
otras almas me acompañen
que los ciegos me cubran de ciega justicia
y me juzguen
y ojalá no me condenen
y mierda si lo hacen
mas aun así
espero aprender a quererte
o mejor dicho
que descubras que te quiero
antes de que llegue a matarte

espero que durante mi viaje
otras almas me acompañen
que los niños me presten su inocencia
los jóvenes su voluntad
los viejos sus sabios consejos
y el tiempo
su memoria

de ellos haré mi corteza
la que me proteja de los arañazos de tu amor
la que me permita no abandonarte
que no me abandone

2 comentarios:

MGJuárez dijo...

Tenemos tendencia a hacer del Amor algo posesivo, de hecho lo verbalizamos así: eres mío, soy tuya.

Pero hay mucho Amor en el desprendimiento, en alejarse, en ser una misma, y sí, satisfecha, si has podido dejar más Amor.

Dejar dolor en el otro -como aparece en tu poema-, es insufrible.

Un abrazo,
Montse.

Anónimo dijo...

...solo se me ocurre después de leer y reeler "madre" enviarte una dulce caricia que sane los arañazos del amor para que no necesites de corteza alguna que te proteja.
Gracias por escribirlo